Comprometidos con la conservación del medio ambiente se desarrollan dos importantes proyectos.

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Aunque es imposible devolverle a la naturaleza su estado original, la gestión actualmente se ha abocado a revivir su ecosistema dañado, degradado o destruido. En tal sentido el Prof. Manuel Ricardo Córdova García, ha dado inicio al proyecto “recuperación de ecosistemas degradados en bosques de las localidades de centro san Pedro, cofradía, arenales, Pechuquiz, Pircas y rangrayo de la meseta andina, distrito de Frías – ayabaca – Piura”, que cuenta como ingeniera residente, a Gosvinda Saavedra López y como supervisora a Lisbet Domínguez López.
Con la restauración se intenta que el recurso natural sea restituido, volviendo a brindar servicios ecosistémicos a la sociedad como la provisión de agua, fuentes de alimentos y medicamentos, combustibles, esparcimiento y manutención de diversidad biológica. De esta manera, la meta, es lograr Reforestar más de 47 hectáreas y recuperar 6 manantiales de importancia para la comunidad.
“La recuperación exitosa de un ecosistema degradado es una prueba de qué tanto sabemos sobre nuestro ecosistema”, finalizó el Burgomaestre.

los biohuertos

La comuna local responsable del cuidado de nuestro ambiente y la salud viene promoviendo, a través del área de división de desarrollo económico local, la instalación del Biohuerto escolar, en 18 colegios de nivel primario y secundario, como una herramienta importante para involucrar al alumno de forma permanente en un contacto sano y educativo con su medio ambiente.
Convirtiéndose en un espacio enriquecedor en el aprendizaje del proceso para cultivar una alimentación sana y equilibrada. Las instituciones educativas involucradas son Misquiz, Limón, Huasipe, Silahua, Tucaque, Frias 14325, Frias I.E.S “TUPAC AMARU”, Chaye Grande, Geraldo, Chamba, Parihuanas, Común, Pampa grande, Poclus, Ramada Grande, Ramada Chica, Maray, Pueblo Nuevo de Frías.
De esta manera se contribuye a cambiar la forma de pensar que en la escuela sólo se aprende dentro del aula. Ahora nos damos cuenta de que el entorno general de la escuela afecta al desarrollo de los niños.
Ahora el asfalto, la tierra seca, el barro y los terrenos baldíos se transforman en campos verdes, en laboratorio al aire libre, en parcelas para el cultivo de hortalizas, en jardines de hierba, en espacios para juegos y en áreas de estudio.
Los huertos escolares están liderando estos cambios.

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