Oración Patriótica del Arzobispo de Piura con ocasión del 81° Aniversario de la Inmolación del Cap. FAP Jose Abelardo Quiñones Gonzáles
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En medio de un clima de profundo agradecimiento a Dios, nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., celebró la Santa Misa en la Basílica Catedral de Piura, donde pronunció una Oración Patriótica con ocasión de la celebración del 81° Aniversario de la inmolación del Héroe Nacional y Gran General del Aire, Capitán FAP don José Abelardo Quiñones Gonzales, y Día de la Fuerza Aérea del Perú.
Estuvieron presentes en la Eucaristía las principales autoridades políticas, civiles y militares de Piura, el Alto Mando de la Fuerza Aérea en nuestra Región, conformado por el Mayor General FAP Javier Tryon Carbone, Comandante General del Ala Aérea N° 1, el Coronel FAP Víctor Manuel Muñoz Curto, Jefe de Estado Mayor del Ala Aérea N° 1 y el Coronel Gustavo Adolfo García Rivera, Comandante del Grupo Aéreo N° 7. Asimismo, los Oficiales Superiores, Suboficiales, Técnicos, Personal de Tropa y Personal Civil que forman parte de la Fuerza Aérea del Perú en Piura, así como las esposas de los oficiales FAP que integran la Asociación de Damas de la Virgen de Loreto.
Al finalizar la Eucaristía, todos los presentes entonaron las sagradas notas del Himno Nacional del Perú y del Himno de la Fuerza Aérea Peruana, acompañados por los acordes de la Banda de Guerra del Ala Aérea N° 1.
Desagravio a las Fuerzas Armadas y Policiales
En su Oración Patriótica, nuestro Arzobispo ha dicho: “Aprovecho esta oportunidad para desagraviar públicamente a nuestras Fuerzas Armadas y Policía Nacional, por la ofensa recibida en días pasados por parte del Primer Ministro, quien ha desvirtuado y desmerecido la abnegada labor que desempeñan sus integrantes, quienes, a lo largo y ancho del territorio nacional, velan por la defensa y el resguardo de nuestras fronteras, luchan contra los remantes terroristas y el narcotráfico, y trabajan esforzadamente en beneficio de todos los peruanos. ¡Basta ya de maltratos a nuestras Fuerzas Armadas y Policía Nacional!”
Quiñones ejemplo a seguir por la juventud peruana
Refiriéndose al ejemplo de vida de Quiñones, Monseñor Eguren pidió que: “Sigamos el ejemplo de Quiñones. Seamos generosos en la entrega, humildes y transparentes en el cumplimiento de nuestros deberes y responsabilidades, firmes y decididos en la toma de nuestras decisiones, para así ofrecer a todos, pero especialmente a nuestros jóvenes, una lección de que el ser humano no se realiza siguiendo los impulsos del egoísmo, la corrupción, la mentira y los vicios, sino viviendo la propia vida en la verdad, y entregándola en el amor. Los jóvenes, como Quiñones, son muy sensibles a estos valores que tenemos que proponérselos, no sólo de palabra, sino sobre todo con el ejemplo. Así nuestra juventud peruana será auténtica protagonista de la forja de un nuevo Perú”.
“Quiñones es el heroico aviador inmolado que cumple con la misión encomendada y no la deja inconclusa. Fue derribado, pero sobre el objetivo, y así nos enseña a ser comprometidos y perseverantes en nuestros deberes de vida. Es faro luminoso de profundo amor por la Patria, a la que pone por encima de sí mismo, y así nos señala que jamás hay que manipular los sagrados intereses del Perú en beneficio propio o de grupo”.
“Nuestro Héroe Nacional y Gran General del Aire, es ejemplo de valores y de moralidad, especialmente para los jóvenes peruanos de hoy, y su vida es fuente de esperanza de que la juventud peruana, a pesar de los asedios que sufre por parte del hedonismo, del relativismo moral y ético, de las ideologías, y del materialismo imperante, es capaz de aportar a la edificación de un Perú donde brillen las Bienaventuranzas del Reino”.
“Nuestro país tiene hoy en día necesidad imperiosa del testimonio de jóvenes libres y valientes, que se atrevan a ir contra corriente, y a proclamar con fuerza y entusiasmo la propia fe en Dios, así como el amor al Perú”.
Recuperar el poder aeroespacial del Perú
“No quiero concluir estas palabras sin hacer un urgente llamado al Supremo Gobierno, para que tome conciencia de que se hace imprescindible hoy en día recuperar y fortalecer el poder aerospacial de la Nación, sinónimo de fuerza, respeto y desarrollo socio económico. El Perú es un país amante de la paz y respetuoso de todos sus tratados, pero necesita tener una Fuerza Armada, y en particular una Fuerza Aérea, bien equipada y eficaz, para garantizar la seguridad de nuestro territorio y el desarrollo nacional. Si en el pasado fue posible alcanzar la victoria, cuando las circunstancias así lo exigieron, fue debido a que tuvimos una Fuerza Aérea que estuvo a la altura de las circunstancias. Sin una Fuerza Aérea debidamente equipada, reducida a misiones de transporte y carga, con la obsolescencia en bloque de su brazo más importante que es la aviación de caza, por falta de renovación de sus interceptores de combate, se diluye el efecto disuasivo, y el respeto inherente, y no es posible la defensa del Perú de sus amenazas externas e internas, la protección de sus intereses, ayudar a su desarrollo económico y social, y contribuir a garantizar su independencia, soberanía e integridad territorial. Pero junto con un equipamiento adecuado se hace indispensable que sus integrantes estén siempre fortalecidos, moral y cristianamente, ya que, si bien los recursos y medios materiales son necesarios, de nada sirven si el personal que los usa no posee integridad moral e idoneidad profesional”.
